jueves, 11 de abril de 2019

Iquitos, amazonía en familia



Mi primer encuentro con la Amazonìa fue viajando sola con una amiga chilena que me vino a ver a Lima , fuimos a Iquitos con un lodge que hace un ecoturismo responsable , y resalto esto a la hora que escojan la empresa pues hay lodge que tienen animales en cautiverio o serpentarios para el deleite del turista y demás está decir que hoy en día hay una fuerte lucha por devolver los animales en cautiverio a su entorno natural y no lucrar con ellos .
Bueno , en ese viaje quedé encantada con la amazonía, nos hospedamos internadas en río abajo, y déjenme decirles que es la experiencia mas maravillosa que pueden tener si son amantes de la naturaleza, pues duermen escuchando millares de insectos y aves nocturnas y despiertan con los cantos de aves madrugadores o lluvias torrenciales, en Iquito nunca se sabe !!!!

Esta vez volví en familia y de un modo distinto pues la meta era hacer turismo vivencial, porque  en mi primer viaje conocí a Carlos, un guía experimentado de la zona, que ofrece el servicio privado completo de guiado y atención en su refugio, y el hizo posible que tuviéramos 4 días intensos y maravillosos. Su esposa Leo nos atendió con desayunos almuerzos y cenas deliciosas , consumiendo los alimentos y preparaciones de la zona como debe ser cuando llegas a un lugar tan fascinante como la Amazonía. Nos recogió desde el aeropuerto y la atención de principio a fín fue 100 % recomendable si lo que buscas es aventura y naturaleza , si lo tuyo es las piscinas, los tragos exòticos, aire acondicionado y comida gourmet entonces reserva un lodge, hay muchos.

Nuestro programa comenzó con visitar el ecomuseo Chuyachaki, que està por la rivera del río, es un proyecto de turismo vivencial donde PIERO, un guía de 13 años nos habla de la flora y fauna de la zona, tambièn de sus costumbres, de los implementos que utilizaban en tiempos pasados para procesar alimentos etc ... hay una torre mirador donde puedes obtener una vista privilegiada del Amazonas.





DIA 2 

Después de un reparador dormir y un potente desayuno , nos fuimos a conocer la Isla de los monos pues era el sueño de mi hija Ayelèn, y justo ese día cumplìa 9 años . La experiencia es inolvidable, queda en nuestro corazón por siempre haber podido compartir con los monos rescatados que viven en total libertad en toda la isla, proyecto que tiene 20 años y es dirigido por Gilberto Guerra, quien fue guía de la zona y cansado de ver el maltrato y trafico ilegal de especies , decidió tomar una postura activa en el rescate de animales. El estado le cedió la isla pero no los recursos, así que la labor titánica para recaudar fondos para mantener la isla es un constante stress. afortunadamente tienen donaciones de todo el mundo y voluntarios extranjeros que llegan a apoyar con el trabajo diario. Al llegar los monitos se te acercarán libremente, no fuerces cargarlos, ellos deciden treparse , viven libremente, aunque algunos están en jaula por diversas razones, algunos fueron rescatados recientemente y debe pasar un período de adaptación, otros son mayores y con el tiempo se volvieron agresivos o algunos por temas de salud.  




Nuestra siguiente aventura fue conocer la tribu de nativos Yahuas, pudimos interactuar con ellos, conocer sus tradiciones que ellos tratan de preservar aunque ya viven adaptados a la sociedad, los niños están escolarizados y muchos tienen trabajos mas convencionales. Si los visitas lleva sencillo,  pues venden hermosas artesanías realizados con maderas y fibras vegetales de su entorno.  También tienen unos cuantos perezosos que viven con ellos por un tiempo y luego se pierden en el bosque, son muy dósiles y les puedes cargar todo el tiempo que estas de visita en su comunidad. Mis hijos no los querían devolver, son hermosos . 



Por la tarde pudimos navegar el amazonas, con toda la tranquilidad. adentrarnos en un bosque primario inundado por las lluvias, cuando esto sucede se le llama Tahuampa, y en temporada de sequía entre junio  y diciembre se camina 

 Fotografiamos un imponente árbol de Ceiba de mas de 200 años , sus raíces son gigantes. También pude fotografiar los nidos colgantes del ave llamado paucar, es un ave muy colorido típico de la amazonía . 


Otro momento de esparcimiento  y sobre todo de relax fue la tarde de pesca de pirañas, estar en tanto silencio , contemplando esas aguas tan quietas sin nadie que nos apure , fue realmente un privilegio . 


Nuestro último panorama fue conocer un mariposario, llamado MORPHOSAPI  dirigido por unos biólogos que te enseñan desde los huevos fecundados,luego  larvas, conoces todo el ciclo hasta enseñarte a liberar las mariposas que ya nacieron. Es un imperdible para los niños. 




 Nuestro paso por Iquitos fue netamente vivencial, disfrutamos junto a Carlos y su familia al mil por ciento de la naturaleza que la amazonía brinda. Recomiendo conocerla de este modo, yo ya antes había estando en un lodge y no hay comparación . Las comodidades no siempre te acercan a la real mística de un lugar. 
Nuestro broche de oro y digamos que nuestro gustito fue una vez estando ya en Iquitos ciudad , visitar el restorant Al frìo y al fuego  que flota sobre el amazonas, debes llegar a un embarcadero para que un bote te acerque al restorant, donde disfrutas de gastronomìa de primera, una hermosa piscina y tragos deliciosos .


HASTA PRONTO IQUITOS !!!!


miércoles, 23 de agosto de 2017

Valle del Sondondo desde Lima en carro

Hace mucho tiempo queríamos hacer esta ruta que nos tomaría al menos una semana manejando.
Nuestro itinerario fue salir de Lima, manejar hasta Huaytará, que está a uno 2600 msnm , haciendo un descanso al almuerzo en casa de unos amigos , y luego seguir rumbo a Ayacucho. Nos tomó mas de 5 horas llegar a Ayacucho pues se va parando para tomar fotos, disfrutar del paisaje, de las vicuñas que aparecen en la inmensidad de la nada y la altura que aveces afecta a los niños, aunque en nuestro caso nuestros chicos son bien ranger , de igual modo se pasan 3 abra y apacheta es la mas alta de 4.900 . recomendaciones para estos malestares, comida liviana, alcohol en gel cerca, gaseovet, agua de muña , de preferencia evitar el mate de coca en niños pequeños pues en nuestro caso en un viaje anterior , le provocó fuertes taquicardias a mi hijo que en ese entonces tenía 9 años. En lo posible distraerlos  para que no sientan la pegada de la altura.




Llegando a Ayacucho, Huamanga el lío fue encontrar un hospedaje pues nos fuimos sin reserva y era fiestas patrias, pero encontramos un hotel bastante agradable con excelente atención. 
Estando en Huamanga recorrimos los clásicos puntos turísticos como el centro de la ciudad y sus iglesias , Pampa de la quínua donde los niños disfrutan mucho los paseos a caballo, recorrer quinua y sus talleres artesanales, también el centro arqueológico de la cultura Wari. 
Luis, nuestro pequeño guía en Wari, le mostraba a mi hija el tinte de la cochinilla 

cabalgando por la pampa de la Quinua 

La cantuta, flor nacional del Perú 

Las casas tienen estas iglesias de arcilla en sus techos, en señal de protección para el hogar . 

cactus de la tuna en flor , son realmente hermosos . 

Saliendo ya de Huamanga, tomamos ruta a Huancapi , costó salir de la ciudad, pues llegar a la carretera 32A se hace por pistas de trocha angostas y empinadas. pero comenzamos otro trayecto nuevo después de dos días en Huamanga. y visitar Huancapi era un imperdible para mi esposo puesto que sus padres fueron nacidos en este pueblito . 



Por una zona llamada Condorccocha pasamos a almorzar la sopa de carnero mas rica del mundo 





En Huancapi nos hospedamos solo una noche, hay pocas opciones de Hospedaje, todos muy precarios, pero suficiente para descansar y recargar pilas. 


Continuando el viaje para llegar a la meta del viaje que era el valle del Sondondo,  cuyo encanto es la gran cantidad de cóndores que se avistan. Pero el trayecto de Huancapi hacia Andamarca , lugar donde debíamos hospedarnos fue muy complejo. la ruta asfaltada, impecable, pero muy angosta, solo para un carro y era subir y bajar cerros, acantilado, realmente mi esposo tiene nervios de acero para manejar. nos tomó más de 6 horas para llegar a Andamarca. 





Esta es la iglesia de Cabana, un pueblo que según la ruta nos indicaba que estábamos pronto a llegar a Andamarca. 

Al día siguiente el ansiado desayuno para el frío, pues si, Andamarca es bieeeen frío y  no cuenta con muchas opciones para comer. Pero había que recobrar energías y conocer el valle del Sondondo. 


Buscando el mirador de cóndores, encontramos un bosque de piedras donde un artesano trabaja solitariamente labrando las piedras y formando esculturas. 

Acá nuestro empolvado pero fiel carrito 


Don Julián Cuaresma, artesano en piedra que trabaja inmensamente solo en este bosque de piedras. 



Mi hija dejando su apacheta por donde pasaba 


Recorrimos unos restos arqueológicos llamados las ruinas de Caniche 

Mi pequeña que en este viaje estreanaba cámara, lo fotografiaba todo !!! 




Al día siguiente tocó madrugar para ir al mirador de los cóndores a las 6:30 de la mañana, mi hijo mayor de 17 años estaba muy enfermo, de hecho el día anterior cumplía años y lo pasó en cama todo el día muy indigestado, pero había que seguir la ruta . y llegamos al mirador, era tal la emoción de ver estos majestuosos cóndores que no había sueño ni frío. 



Mis 3 niños viajeros, de17, 11 y 7 años. 

 Acá el clan completo 

Fue una maravilla verlos planear en nuestras narices , un espectáculo precioso para los niños .  


Ya dejando Andamarca, nos dirigimos con la meta de llegar a las pampas galeras pero haciendo un alto en Puquio para la hora del almuerzo. 

Este tramo recorrido de Andamarca a Puquio fue lejos el mas maravilloso de toda la odisea, fue un regalo a nuestros ojos después de tantos días en ruta. vimos vicuñas por doquier, vizcachas, lagunas espectaculares . 




Parihuanas o flamencos 


Esta ave se llama caracara cordillerano o Phalcoboenus megalopterus. 

 
Una escurridiza vizcacha, fue una gran suerte lograr fotografiarla . 

 Mi hija fotografiando las vicuñas 

 Bosque de miles de apachetas que la gente va dejando como ofrenda a la pachamama . 



Seguíamos maravillándonos del entorno 








Plaza de Puquio, almorzamos y seguimos raudamente a pampas galeras pues sabíamos que la reserva solo atiende hasta las 5 de la tarde . 


 Acá ya el corazón a miiiiiil ! pues Pampas galeras era mi brocho de oro en este viaje. 
 Mis chicos arreando las vicuñas, haciendo su propio chaccu, y cabe señalar que la altura acá es sobre los 4 mil msnm pero ellos ya estaban con el chip de la sierra hace rato ,  



La reserva cuenta con un museo donde explican el hábitat de la fauna de la zona  mediante animales embalsamados. Los guías son voluntarios que trabajan sin horario y con mucha pasión. A nosotros nos atendió Ingrid, fue muy atenta para hacernos el recorrido. 




Luego Ingrid nos llevó al exterior donde hay una vicuña macho rescatada, puesto que es un animal protegido , su tenencia de manera doméstica es ilegal, esteejemplar tiene apenas 4 meses y se llama Juanito 



Ingrid nos enseña como cargarlo correctamente abrazando sus 4 patas . 




Juanito es tan sociable que eso dificultará su liberación a futuro para reincorporarlo en la pampa con le resto de vicuñas . puesto que se acerca mucho a los humanos, eso podría hacerlo presa fácil de los cazadores furtivos. 


Acá un grupo de guanacos que nos observaban con cara de pocos amigos 

 caía la tarde en la pampa 

 Pampas Galeras tiene un refugio hospedaje para quien lo requiera, es totalmente gratuito, solo se requiere valentía para soportar las bajas temperaturas por la noche. 

Y así dejamos felices las pampas galeras para llegar a Nazca y finalizar este día agotador que comenzó con los cóndores a las 6 de la mañana. 


Llegamos a Nazca por la noche, salimos a cenar y luego a descansar. 

 Por la mañana pudimos recorrer algo de la cultura Nazca 



Los mal llamados acueductos, pues ese nombre corresponde a ingeniería contemporánea. El nombre correcto es Puquio, Puquial que en quechua significa manantial. Los Nazca así canalizaban las aguas subterráneas.





Mi hija mejor a esta altura del viaje colapsó, se enfermó y no pudo disfrutar del paso por Nazca, hizo un gran esfuerzo por subir a la torre que hizo la gran María Reiche , quiso ver las líneas que se divisan , el árbol, las manos y el lagarto que está partido por la carretera . 




Finalmente conocimos la casa de María Reiche que ahora es un museo que expone parte de su trabajo y estudios que ella realizó, y en los exteriores están las tumbas de ella y su hermana Renate, que financió y apoyó siempre las investigaciones de María . 








Ya el retorno a Lima fue conocido , parada como a las 5 de la tarde en Ica para recién poder almorzar. Pensamos pasar la noche ahí porque mi hija venía mal del estómago ,pero sin reserva no encontramos nada confortable y decidimos rutear a Lima , llegamos a casa golpe de 11 de la noche . 

La experiencia de este viaje es memorable, atesoramos en nuestros corazones muchos momentos y las fotos ayudan a no olvidar los detalles de los viajes. 












Iquitos, amazonía en familia

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